Skip to content

Noche de Paz (cuento)

23 diciembre, 2011

Vivo en una de las mejores zonas de la ciudad, en la parte más alta y fresca. La mancha urbana se distribuye aquí y allá, a veces de forma irregular, y otras veces, surgen casas enormes y calles de formas simétricas que, de manera prolija, no dan opción a perder el rumbo y donde plantas y uno que otro árbol, van delimitando el camino y los territorios.

Pero si uno camina un poco más arriba, donde comienza a desvanecerse la presencia humana, donde el aroma a pinos, hojas caídas y humus flota sutilmente en el ambiente, es porque estamos cerca de mi hogar. En temporada de lluvias hay que pisar con cuidado, ya que las agujas de los pinos mezcladas con el barro húmedo, pueden ser traicioneras, y que ahora, en invierno, pueden crujir cristalinamente si la temperatura es realmente baja y se forma una fina capa de hielo.

Yo no necesito de ropa alguna, ya que mi pelaje, aunque corto, es tupido y casi impermeable. Para quitarme el frío, solo hay que sacudírselo: se agita todo el cuerpo, hasta que las orejas alcanzan a chocar una con otra y se comienza a andar por aquí y allá, primero a paso ligero y después corriendo un poco, esquivando algunas piedras y arbustos en el camino. Mis amos son personas buenas y generosas, permiten que esté a su lado todo el tiempo, incluso dentro de su casa, aunque yo prefiero estar afuera, siempre al pendiente de su bienestar, de visitas ocasionales o de su regreso después de la jornada laboral.

Y sé también que cuando llega el frío, es que ha llegado esa época especial. Ya han traído adornos navideños, los cuales se han sumado a los de otros años y también a los del más pequeño de mis amos, quien ya va a la escuela y que siempre llega con coloridos dibujos y alegres risas.

Hoy es un día de festejo, ya que han llegado más temprano que de costumbre. Sus cansados rostros dan paso a sonrisas felices cuando abrazan a su pequeño y saludan a la abuela de este, quien lo cuida (que en realidad nos cuida a todos) y vive con nosotros. Yo me uno a la salutación dando pequeños saltos a la vez que ladro alegremente.

Veo también que llegan cargados de regalos y ropa. El pequeño tose y la abuela explica preocupada algo del clima invernal, pero la madre saca de uno de los paquetes una bufanda y un abrigo, que el pequeño se pone de inmediato, emocionado. Hay otras cosas más para ellos, y aunque mi amo trata de explicar inútilmente que “son para Navidad”, nada detiene esa sucesión repentina de presentes.

Finalmente entramos a la casa, cerrando con cuidado la puerta, la cual promete mi amo que pronto cambiará… al igual que reparará el techo y, en un arrebato feliz, incluso dice que algún día se mudarán a una casa de verdad, donde no tengan una cortina de puerta, ni paredes de lámina, que habrá recámaras y camas de verdad, y que incluso, tendrán agua potable. Ella lo interrumpe y le dice que es hora de la cena de Navidad y ante el asombro y felicidad de todos, sacan de una bolsa un pollo rostizado, arroz y tortillas. Y antes de cortarlo y servirlo, dan las gracias por tan estupenda cena, y agradecen también a sus patrones, quienes les han dado trabajo durante el año y esa bonita ropa usada, los adornos y demás regalos de las bolsas.

Yo relamo mi hocico emocionado, aguardando sentado cerca de la puerta y conteniendo mis ganas de saltar de felicidad. Prometen darme los huesos y sé que me sabrán a gloria, así que esperaré paciente a que me den mi parte. Soy sumamente dichoso, porque tengo la familia más buena, generosa y preciosa del mundo. Y en esta Nochebuena, no podríamos pedir nada más.

© Mayra Cabrera, Derechos Reservados

Anuncios
No comments yet

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: