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Cómo bañar a tu perro

3 febrero, 2012

Algunas técnicas y consejos para bañar a tu perro. Tipo de jabón a utilizar, aditamentos e incluso lo último en el mercado para baño de perros.

Ha llegado el momento de bañar a nuestro perro. Tomamos nuestro champú, el detergente de trastes, una escoba y la manguera. Tenemos todo listo pero, ¿eso es lo que necesita para su baño? A continuación algunos consejos y técnicas para dejar limpio y feliz a nuestro amigo canino.

Champús y aditamentos para bañar a un perro

Para empezar, no se deben utilizar jabones o champú de uso humano y mucho menos detergentes de limpieza, ya que el pH (nivel de acidez) de su piel es diferente, así que podemos descamar e irritar la piel del perro.

Lo más recomendable es utilizar un jabón o champú especial para perros, el cual venden en clínicas veterinarias, tiendas de mascotas e incluso en los supermercados. Hay diversos champús y jabones: contra pulgas y garrapatas, medicados (prescripción veterinaria), para cachorros o para determinados pelajes (cortos o rizados).

Sobre los aditamentos, no es necesaria tanta rudeza: no uses escobas, solamente tus manos y un cepillito para las patas. Además de que al estar en contacto con la piel del perro, podemos advertir más fácilmente posibles tumoraciones, laceraciones o heridas.

Cómo bañar a tu perro

Mucha gente prefiere utilizar el exterior para bañarlos, pero hay que tomar en cuenta que debido a la densidad del pelaje del perro, este tarda tanto en humedecerse como en secarse, así que pueden resfriarse en exteriores. De preferencia, báñalo dentro de la tina o ducha de tu casa (al final del baño, deja secar y después solo cepilla los pelos adheridos a las paredes); una buena opción es usar una regadera extensible para bañarlo más fácilmente. Usa flujo suave, no a presión y de preferencia, coloca un tapete antiderrapante.

Antes de enjabonar, ponle en los ojos una gota de aceite mineral o de ungüento para ojos para evitar que les entre jabón o champú. Si usas champú, dilúyelo en un recipiente con agua y mezcla. Para evitar que se mueva demasiado o intente salirse, ponle una correa y fija el extremo a una de las llaves del agua o al anillo de la bañera. Usa agua entre tibia y calientita.

Con la regadera, dirige el chorro en sentido contrario al nacimiento de su pelaje. Esparce la solución de champú sobre el lomo, cola y cabeza del perro, evitando se derrame en ojos o cara y comienza a dar un masaje continuo por esta zona. Si es necesario aplica más agua y solución jabonosa. Repite con las patas, abdomen, pecho y trasero del perro. De ser posible, presiona con mucho cuidado la región anal para el drenado de sus glándulas anales (aunque muchos perros las drenan naturalmente al evacuar). Lava con cuidado los genitales, sin enjabonar demasiado porque la piel de esa zona es delicada.

Enjabona con cuidado la parte externa de las orejas, presionando estas contra el cráneo y evitando entre agua o jabón. Al enjuagar, repite esta acción. Con una mano mantén su hocico hacia arriba para que no le entre agua a la nariz u ojos y con la otra enjuaga la cabeza.

Para la cara, se recomienda usar una esponja, y en caso de utilizar un cepillo, tiene que ser suave y se empleará solo para cepillar las patas y entre los dedos y uñas. Se debe tener cuidado con enjuagar varias veces al perro hasta que el agua salga clara y sin jabón, ya que de quedar restos, podría causarle una dermatitis.

Baños medicados para perros

Dependiendo el problema de piel que tenga el perro, el veterinario recomendará un champú especial. Usa guantes y sigue las instrucciones indicadas antes y el champú déjalo aplicado de 10 a 15 minutos en todo el perro de forma que llegue hasta a la piel, evitando el área de los ojos, hocico y orejas. Este tipo de baños medicados suelen prescribirlos una vez por semana o a veces, con mayor frecuencia.

Incluso hay casos donde el medicamento se diluye en una tina llena con tres cuartas partes de agua y el perro se introduce dentro de forma que esté “inmerso”, salvo la cabeza (se empapa con muchísimo cuidado con la mano o un recipiente pequeño, cuidando siempre de nariz, hocico y ojos). El veterinario te indicará cómo hacerlo de forma segura.

Secado del perro y limpieza de oídos

Insta a tu perro a sacudirse. Puedes alisar su pelaje contra el cuerpo y eso hará que se sacuda el exceso de agua. Sácalo de la regadera y coloca una jerga o tapete viejo para que pueda pararse en este y sécalo con toallas o sábanas viejas. Frota bien y si te es posible, usa una secadora de pelo a temperatura tibia. El interior de las orejas se aconseja se limpien con torundas de algodón para evitar otitis posteriores. Si tienes un líquido ótico especial para perros, aplica en el interior, tapa con la oreja y da masaje, posteriormente limpia con la torunda de algodón.

Otros tips sobre limpieza y baño de perros

Si bien hay toallitas especiales o espuma seca para bañar a los perros (en invierno), es preferible cepillarlos a diario. No solo se estimulan las glándulas de la piel, sino que se remueve el pelo muerto. Respecto a la frecuencia del baño, se aconseja, a lo mucho, una vez al mes (con excepción de baños medicados para problemas de piel: el veterinario indicará cómo hacerlos y su frecuencia). Existen también regaderas especiales para baños ultrarrápidos, que garantizan eficacia y limpieza inmediata.

El baño del perro debe ser una experiencia relajante para este y un buen momento para que su dueño lo mime. Con estos consejos esto puede ser posible.

© Mayra Cabrera, Derechos Reservados

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6 comentarios leave one →
  1. 4 febrero, 2012 07:17

    Buenos consejos Mayra! Lo de la “gota de aceite mineral o de ungüento para ojos” me parece genial para evitar los ojos rojos que se les ponen, en especial a aquellos peros con ojos saltones.

    ¿Tienes también algún consejo para evitar que salgan corriendo bajo la cama cuando se intuyen que los quieres bañar? La mia, pobre, pone una cara que parece que la acaban de condenar a perpetua…

    • 4 febrero, 2012 21:01

      Hola! Mil gracias por tu post 🙂 Una recomendación sería el que asocien el baño con algo positivo, puedes usar el clicker o un bocadillo. Por ejemplo, cuando comiences con los preparativos, pasar cerca y ofrecerle un bocadillo. El punto es que cuando estés en el baño, le hables con voz tranquila (no aguda ni melosa) y esperes ahí sentada, hasta que se acerque. Conforme tengas avances, ofreces un pequeño bocadillo y así hará una asociación positiva. Otra opción es colocarle la correa, como si fueran a salir de paseo, pero lo llevas por algunas partes de la casa y finalmente, al baño. Ya ahí le hablas con suavidad (esto siempre y cuando no se resista, porque si lo hace, estás “premiando” esa actitud “negativa”) y ofreces el bocadillo.

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