Skip to content

Una mascota para mi hijo pequeño

12 abril, 2012

Si estás buscando un animal de compañía para tu hijo, es porque consideras que ya está listo no solo para interactuar, sino para (en la medida de sus posibilidades) hacerse cargo de un animal, pero, ¿realmente lo está?

Toma en cuenta que independientemente de la edad de tu hijo, el resto de los miembros de la familia debe estar de acuerdo en tener un animal en casa.

¿Está listo tu hijo para tener una mascota?

Eso depende de la edad que tenga, de sus habilidades, interés, motricidad y sobre todo, de tu ejemplo y cómo lo eduques. Los niños son curiosos por naturaleza y es bueno fomentarlo, pero también su empatía; enséñale, de acuerdo a su edad, que así como tú lo cuidas, proteges, alimentas, juegas y das atención, así también una mascota tiene necesidades que hay que cubrir. Y en la que todos los miembros de la familia, deben estar involucrados.

Aunque la pregunta más bien debe ser ¿estás tú -como padre- preparado para tener un animal en casa? Lo más seguro es que tú mismo te hagas cargo del animal en un 50 o incluso, 100%, el porcentaje depende sí de la edad de tu hijo, pero también de qué tanto lo malcríes y hagas todo por él, impidiéndole tener responsabilidades o ser independiente.

Toma en cuenta el tiempo (y recursos, por supuesto) que dispongas para hacerte cargo de alguien más y de qué tanto te entusiasme tener un animal en casa (que, mucho ojo, no se trata de que lo relegues a tu diminuto patio, a tu azotehuela o a una jaula en el jardín).

Mascotas y niños de 0 a 3 años

Si ya tienes una mascota, está bien porque tú te ocuparás de esta y tu bebé aprenderá observando cómo interactúas con ella, cómo juegas, cómo disciplinas, cómo alimentas, por lo que será una etapa de mucho aprendizaje, así que con tus actos le enseñarás cómo sea su trato, en un futuro cercano, con el animal de la familia (y con otros animales también).

Es importante que no aísles a uno de otro por mitos absurdos: si tu animal está sano (y lleva al corriente sus vacunas y desparasitaciones) y tú eres el líder, no tiene por qué haber problemas, ni de “contagio” ni de ataques. Permite que convivan en un espacio neutro (la sala familiar) y aprovecha para enseñarle a tu bebé empatía: si jala su pelo, no te rías, aparta su manita y dile con amor y firmeza que eso no se hace porque duele. Eso sí, no los dejes a solas para evitar incidentes o accidentes.

Pero si no tienes mascotas, no es recomendable que adquieras una, sobre todo si tu bebé tiene menos de un año: estarás tan absorbido(a) por tus nuevas responsabilidades, que no querrás tener más a cuestas. Si tu bebé tiene 2 o 3 años, es preferible adquieras una mascota adulta (perro o gato): independientemente de su origen (de raza, mestiza o criolla), son animales más tranquilos y confiables, suelen ser más considerados y no bruscos. Para ello acude con protectoras de animales que puedan darte todos los detalles que necesitas sobre el animal adulto adecuado para tu familia. Entra a la página de CAESPA A.C. en Facebook donde continuamente se postean animales en adopción.

Mascotas y niños de  4 a 6 años

Esta edad es perfecta para tener un perro o un gato. Son animales digamos que algo grandes de tamaño y que pueden tocarse, al contrario de un pez. Los niños de esta edad ya comprenden bien las reglas y órdenes. Las reglas básicas deben ser:

  1. No maltratamos a los demás (no jales, pegues, etc.; pero es bien importante que tú mismo pongas el ejemplo)
  2. No cargues al perro o al gato
  3. No lo importunes si no quiere jugar: es más fuerte que tú y podría enojarse: respeta su espacio y ganas
  4. Si el animal duerme, no lo molestes (por instinto podría morder o arañar)
  5. Vamos a alimentarlo: pásame su plato (incluso ayudas a tu hijo en su coordinación y motricidad al llenar él mismo el recipiente de su animal en la cantidad que le indiques)
  6. Vamos a cepillarlo (le ayudas también con la motricidad fina y gruesa, así como a saber cómo hacerlo)
  7. Vamos al veterinario (que sea en consulta de rutina, no de emergencia; enséñale desde qué preparativos se hacen antes de salir, hasta si desea hacerle preguntas al veterinario sobre su mascota)

Si tu hijo es muy activo o ansioso, canaliza esa energía hacia otras actividades (deportes, por ejemplo, o golpear una almohada o juguete inflable de los que regresan a su posición al pegarles), pero no hacia el animal: una cosa es que corran y jueguen juntos, lo abrace y acaricie, a que utilice al animal para descargar su energía (frustración, ansiedad, enojo). Si lo hace, pon atención porque podría incluso ser un foco rojo de otros problemas que pueda padecer tu hijo (desde bullying hasta abuso)

Muchos animales sufren diversos tipos de agresiones (jalones, ser arrastrados de sus extremidades, quemaduras con cerillos, patadas, ahorcamientos “cariñosos”, etc.) por culpa de padres descuidados que no ponen freno a sus niños, festejan dichos actos y no saben cómo disciplinar a sus hijos (que tampoco es sinónimo de castigo), y es el animal quien sufre: si no se defiende, resulta herido, y si lo hace, el padre o madre se encargará de reprenderlo a golpes.

Nuevamente, de ti depende que la relación niño-animal sea armoniosa.

Mascotas y niños de 7  a 9 años

Un niño de esta edad tiene más control sobre su cuerpo y mejor motricidad. Es básico que ya haga varias cosas por su cuenta. En el aspecto personal ya debe saber vestirse, bañarse (si acaso, con muy poca ayuda), peinarse, lavarse los dientes, amarrarse las agujetas (cordones) de los zapatos, colocar su ropa sucia en su lugar, así como guardar sus juguetes y cosas personales donde corresponde.

En el aspecto del hogar, ya debe ayudarte a poner la mesa, incluso a hacer tareas hogareñas como ayudarte a lavar el auto, lavar los platos, barrer y ordenar su habitación (todo lo anterior no en su totalidad, tampoco abrumes a tu hijo), o regar las plantas, que es encargarse de un ser vivo.

Si tu hijo aún no lo hace (aún cuando cuentes con personal de limpieza debes enseñárselo), si no puede hacerse cargo de varias cosas básicas, llora o repela mucho cuando se lo pides y terminas por hacerlas tú mismo, es que tu hijo no está listo para tener un animal y difícilmente lo atenderá.

Si al contrario, sí lo hace, ya está listo, pero aún así necesitas tener muy presente (sin decírselo) que serás tú quien se haga cargo del animal, esto, es supervisarás todo el tiempo que cumpla tu hijo con su responsabilidad.

Debes tener una o varias charlas antes de adquirir el animal: qué animal será, qué tipo de cuidados necesita (si usa la computadora, busquen juntos información o vayan a una biblioteca) y cuáles serán sus obligaciones. Pon estas por escrito (no más de 10) y coloca la hoja en un lugar visible de la casa, su habitación, la cocina; como a esa edad ya lee, no será pretexto de que haya olvidado hacerlas.

Con todo, es posible que de cuando en cuando olvide sus obligaciones, por lo que no seas demasiado severo (solo crearás animadversión de tu hijo hacia el animal), pero sí recuérdale que debe cumplir y para ello, háganlas juntos (tú enseñando o supervisando) y haz de ese momento algo divertido y no engorroso.

A esta edad (siempre y cuando cumpla con lo anterior) puede tener un animal un poco más pequeño, como un cobayo, un conejo o un reptil (un gecko, por ejemplo). Pero antes debes informarte tú mismo sobre sus cuidados y después, debes supervisar desde el inicio si lo sujeta correctamente (¡o si no debe hacerlo!), y acompañar a tu hijo para actividades que requiera el animal: de limpieza, alimentación, acicalamiento, etc.

¿Estoy listo para tener una mascota?

Finalmente, si tu hijo no se interesa por cuidar a su animal -independientemente de su edad-, lo peor que puedes hacer es amenazarlo con “regalar” a la mascota. Piensa: quien va a sufrir es el animal, no tu hijo: en el mejor de los casos lo olvidará en un par de días. En cambio, tu otrora mascota quizá esté luchando por sobrevivir en no sabes qué tipo de condiciones; aún cuando la des a otra gente, no sabes si realmente la cuidarán bien. Estos animales están condenados al maltrato, al hambre, a las enfermedades, a la muerte.

Retomando las palabras de al inicio, ¿estás tú como padre listo para tener un animal en casa? Si no lo estás, mejor no lo tengas y después no eches la culpa a tu hijo por no hacerse cargo. Un animal es un miembro más de tu familia y eres tú como líder de la misma, el encargado de abrirle las puertas no solo de tu hogar, sino de tu corazón.

© Mayra Cabrera (fotos y texto), Derechos Reservados

Anuncios
9 comentarios leave one →
  1. 13 abril, 2012 02:35

    Muy, muy interesante. Un gusto leer y aprender de tus notas.

  2. Anónimo permalink
    12 abril, 2012 16:26

    muy bien!!! me gusto mucho

  3. 12 abril, 2012 13:48

    Me ha encantado. Si la gente actuase de ese modo y no cogiendo animales para el capricho del niño, seguro que habrían menos abandonos. Gracias, porque se aprende mucho con tus artículos. Un abrazo 🙂

    • 12 abril, 2012 19:20

      Mil gracias. Sí, ojalá y los adultos fuéramos más responsables, pero confío en que con información y con la ayuda de todos (difundiendo, enseñando), podrá ser posible.
      Un beso

  4. 12 abril, 2012 13:00

    que gusto como siempre leer tan buen articulo, saludos.

  5. 12 abril, 2012 12:57

    Muy interesante, gracias por escribir algo que nos informa.

Trackbacks

  1. Busco una mascota para mi hijo (niño o adolescente) « Relatos Caninos

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: