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La máxima guía de bassets: preludio

21 abril, 2014

Adopté a mi primer perro, un basset hound, en diciembre de 2002. Tiempo antes había investigado sobre esta raza y debo decir que me enamoré de ella. En ese entonces yo no tenía idea que entre los perros abandonados también los había de raza, así que en cuanto supe que podía adoptar uno, específicamente un basset, lo hice. Y fue mediante la agrupación Al rescate perruno (actualmente CAESPA, AC) que adopté a mi primer basset. Nunca imaginaría que él y los demás bassets que adopté con el tiempo, darían origen a toda una aventura que culminaría en mi primer escrito grande y completo, al que titulé “La máxima guía de bassets”, y en el que participarían decenas de personas de diferentes países y que sería un referente importante para todo dueño de basset hounds. A continuación, les cuento un poco sobre los protagonistas de esta aventura de patas cortas y orejas largas:

Cinco canitos 2 ene 12

De izquierda a derecha, comenzando de arriba: Frida, Frodo, Touloux, Phoebe y Frannie.

Frodo, el origen de todo

Pertenecía a una familia de la Ciudad de México ya no podía tenerlo y aunque siempre he criticado esto, lo justifico: la entonces dueña era una buena persona que ya no disponía de los recursos económicos para tenerlo y tenía 4 perros más. Fue un acto de amor, así es como lo veo.

Se trataba de Freddy, un basset hound que nos dijeron que tenía 1 año de edad (con el tiempo supimos que quizá tenía un año más),  y aunque dar con el lugar fue algo complicado (vivía en pleno Centro Histórico, nadie nos abría, no había señal de celular y hacía frío). Pero yo sé que por algo ocurren las cosas y tuve un buen presentimiento: no nos iríamos sin mi perro, al cual ya le había escogido nombre: Frodo. A partir de este pensamiento, todo se dio perfectamente: un vecino nos abrió el portón y adentro nos recibió una señora, triste pero muy amable, que nos hizo varias recomendaciones de ese hermoso perro, del cual me enamoré en cuanto lo vi. Nos despedimos ante el llanto de ella y su hija (de quien Freddy estaba muy prendado) y partimos hacia una nueva vida.

Frannie, el amor cambia todo

Llegó con nosotros meses después de adoptar a Frodo y después de Frida, la perrita andariega.  Como he descrito en el post La trascendencia de los perros, su vida fue muy dura durante sus primeros seis años de vida: pese a ser una perra de criadero, fue severamente maltratada y obligada a parir en cada celo. Varias de sus crías llegaron a morir y sufrió penurias y otras pérdidas importantes. Cuando ya no les fue útil, la anunciaron en un foro español (de no encontrar hogar sería abandonada a su suerte).

La noticia llegó a un foro mexicano de bassets; muchos se interesaron pero desistían al conocer su edad y mala salud. Al ver por primera vez su foto, vi en sus enormes ojos castaños una tristeza indescifrable que me llegó muy hondo. Fue así que incorporamos a Fran a nuestra familia, que pese a sus achaques que se acentuaron con el correr del tiempo, ha sido uno de mis amigos animales más queridos por todo el amor y cosas buenas que nos dio, como describí en el relato ¿Recuerdas, Frannie..?.

Phoebe, de un paraje olvidado a mi hogar

A principios de 2005 la descubrió uno de mis hermanos en Parres, poblado cercano al DF. Mendigaba alimento entre los puestos de comida y estaba en malas condiciones. No pudo llevársela entonces (no llevaba coche), así que solo le dio algo de comer y partió. Raúl viajaba seguido al DF y la buscó varias veces, sin suerte. Fuimos después a buscarla y nada. Dejamos nuestros datos en un puesto de comida para que si la veían, nos avisaran.

Fue el 5 de marzo que nos llamaron. Llegamos pronto porque no podían retenerla más: comenzaba a chillar y debíamos evitar que sus supuestos dueños la vieran, porque la tenían totalmente descuidada y arriesgando su vida en plena carretera. Al llegar vi a una perrita flaca y sucia, de enormes ojos y orejas, asustada, pero dócil.  La saqué cargando. Nos metimos al auto y en el trayecto, devoró las croquetas que llevaba y vi que estaba en los huesos. Llegamos al veterinario y aunque pesaba apenas 10 kg, la mitad de su peso normal, milagrosamente estaba sana. La llamé Phoebe y se convirtió en la alegría de la casa, con sus ocurrencias, travesuras y carácter.

 Touloux, una estrella en el exilio

Ella pertenecía a una persona que ayudó a rescatar a Frannie. Aunque también fue perra de criadero, aparentemente muy mimada sus primeros años, que incluso salió en una revista de mascotas y protagonizó un comercial televisivo en cadena nacional, cuando su dueña se embarazó, ya no la quisieron en su casa. Fue una larga jornada en la que traté de que persuadirla para que se la quedara (mi hija tenía entonces menos de un año de edad y yo tenía ya 4 canes en mi haber), pero su resolución, aunado al hecho de no recibir apoyo de parte de su familia, fue la razón por la cual llegó a mi hogar.

Llegó en 2007, y aunque Touli siempre ha sido un poco nerviosa y rayana en lo gruñona, es muy buena perra y la he querido mucho. Ayudó a mi bebé a dar sus primeros pasos y cuando salimos de paseo, es toda una dama perruna con su andar cadencioso y característico. (Y sí, también a los perros de raza los abandonan). Tiene ya algunos achaques, pero nuestra gorda es muy querida en la familia.

El inicio de la aventura y de la Guía

Mis 4 bassets llegaron en un lapso de 5 años. En ese ínter recibí la invitación (una de esas hermosas y misteriosas “casualidades”) de suscribirme al foro de Basseteros sin Fronteras, una agrupación argentina. Nunca sabré quién me invitó ni porqué. Ahí conocí a gente maravillosa y con la cual hice amistad, la cual ha perdurado hasta la fecha y seguimos en contacto en redes sociales. Adoraba leer todas las anécdotas, aventuras, tristezas y cotidianidades de quienes compartíamos este amor al basset hound.

Fue así que decidí escribir una guía que sirviera a todo dueño (o futuro dueño) de un basset hound, que tratara no tanto de estándares, sino de sus cuidados, enfermedades, problemas de conducta y más importante, si era esta raza para ellos, porque si bien la considero adorable, no es una raza fácil, como leerán en el transcurso de la Guía, así como hago hincapié en la importancia de la adopción y la esterilización.

basseteada 2004

Reunión bassetera (“basseteada”) 2004, en Argentina.

De esto hace ya 10 años… Diez años en que compartimos tantas cosas y me compartieron muchas más. Diez años en que falleció nuestra querida Edith, de las fundadoras del club (a quienes todos echamos de menos por su dulzura, alegría y cariño), y diez años en los cuales la mayoría de nuestros queridos orejones (como cariñosamente los llamamos) han partido… De los míos ha partido solamente uno, Frannie, pero sé que los otros ya son mayores.

Es entonces que en este décimo aniversario, para ellos, para mis queridos amigos “basseteros sin fronteras”, para todos y cada uno de los protagonistas de orejas largas que participaron en este escrito, para los que han trascendido y para los que aún queda, para los que están y los que vendrán, y por supuesto, para todos aquellos lectores interesados en esta guía o en esta raza, está dedicada esta “Máxima Guía del Basset”, que será publicada igual que la primera vez, por entregas, comenzando a partir de mañana.

Gracias por hacerme partícipe de esta gran aventura

Mayra Cabrera

©Mayra Cabrera, Derechos Reservados

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6 comentarios leave one →
  1. 21 abril, 2015 20:39

    Excelente la guía. Me encantó el enfoque hacia los dueños, quienes son en definitiva los responsables de que el basset tenga la mejor vida posible, antes que los estandáres de raza que es una información que no ayuda mucho a la hora de convivir con un ejemplar de esta raza. Soy administrador de un club de basset hounds llamado Batateros de Cordoba en facebook y ademas de juntarnos todos los meses, hemos trabajado activamente en adopciones y rescates de bassets victimas de abandono, maltrato o intolerancia por falta de información o por tenencia irresponsable. Yo tengo 3 y uno de ellos adoptado. No es una raza para cualquiera. requieren amor, cuidados y paciencia. Pero lo que te devuelven ellos es único y no tiene precio. Nuevamente felicitaciones!

    • 21 abril, 2015 20:46

      Muchísimas gracias por tu comentario, Sebastián, de hecho estoy por publicar esta guía en forma de libro, estoy en los últimos detalles y en cuanto esté listo lo avisaré por este medio. Me gustó mucho tu postura, es genial que en ese club se promuevan las adopciones, es algo que hace muchísima falta; tengo amistades virtuales en Argentina (eran los Basseteros sin Fronteras) y solían reunirse. Un abrazo y gracias de nuevo

  2. sandra gonzalez permalink
    21 abril, 2015 18:33

    hola …que linda historia ..te felicito por ser haci yo también tengo 4 basset son todo para mi los amo con todo mi ser …. no me imagino una vida sin ellos son mis hijos …gracias besito

    • 21 abril, 2015 19:27

      ¡También cuatro bassets, qué maravilla! Dos de mis pequeños (perritas) ya partieron, puedes leer sus historias aquí mismo en mi blog, busca con los nombres “Touloux” y “Frannie”. Un abrazo.

  3. Anónimo permalink
    21 abril, 2014 20:36

    Gracias por la foto Mayra me trae muy lindos recuerdos ,ahi estamos en el campo de Roberto y Marta yo con Tonga en brasos la coocker dorada y Buba la basset junto a muchos amigas y amigos que estan en la foto. Un beso Norma

    • 21 abril, 2014 21:24

      Sí, son momentos realmente entrañables, Norma, fue una época realmente mágica y lo sigue siendo, porque nuestros orejones son para siempre, un abrazo desde tierras mexicanas

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