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Guía del basset (9/25): guía médica, problemas digestivos y auditivos

6 mayo, 2014

En el post anterior, hablamos sobre los sangrados y enfermedades oculares del basset. Ahora trataremos los problemas relacionados con el aparato digestivo y los oídos.

Sistema digestivo

Edith y Tequi

Edith y Tequila.

Los bassets suelen ser perros muy sanos y por lo general, no suelen padecer de problemas de estómago. Pero dado que son glotones por naturaleza y que gustan de probar cuanto se les presente en la vida (varios de los encuestados manifestaron que sus bassets incluso llegan a comer, subrepticiamente y antes de que el dueño lo note o pueda impedirlo, cualquier cosa “apetitosa” que se encuentren en la calle mientras pasean), los bassets pueden contraer una infección por comer algo contaminado o en mal estado.

Incluso pueden enfermar por comer cosas “incomestibles”: su curiosidad es tanta, que es posible que mastiquen una pluma o bolígrafo y se lo traguen, y lo mismo aplica con sus correas, camitas y hasta objetos personales de sus dueños. Todo esto deriva no sólo en un dolor de cabeza para uno, sino en la angustia de ver a nuestro orejón enfermo y adolorido, incluso con cuadros de vómito y diarrea.

Debemos entonces tener precaución respecto a no dejar objetos “tentadores” cerca de nuestro basset (sobre todo en el caso de sustancias peligrosas… no nos confiemos de que estas “huelen mal” y que “jamás se les ocurría probarlas”: un basset a veces no distingue) y sí en cambio, darle juguetes que sean inocuos y estar al pendiente de aquello que se lleva a la boca; se vale incluso abrirle el hocico para indagar qué esconde preciadamente ahí. En caso de vómitos o diarreas, llevarlo de inmediato al veterinario o por lo menos llamarle para describirle la situación y para que nos aconseje acerca de qué hacer en lo que podemos llevarlo. En los casos de alergias alimentarias, el veterinario prescribirá una alimentación especial (recomendará alguna marca que maneje una línea específica) y quizá como a Petrona, le recomiende la incorporación de cereales, verduras, frutas y pescado de alta mar (merluza, jurel, atún, sardina) a su dieta.

Si sospechamos que es una intoxicación debida a la ingestión de un químico específico (ver enlace resaltado para más información), llevemos el producto (con la etiqueta) al veterinario. En esta sección veremos:

  • Parásitos internos (desparasitación).
  • Dilatación o torsión gástrica.
  • Gastritis

Parásitos internos

Necesitan un organismo huésped para vivir y pueden ser gusanos redondos (ascárides, las cuales pueden pasar de la madre al sus crías), coccidia, giardia, tenia, Trichuris vulpis, Ancylostoma caninum, etc., los cuales pueden causar diversos problemas que van desde vómitos, diarreas, deshidratación, debilidad, hasta colitis, anemia y lesiones de la piel. Algunos de ellos pueden apreciarse a simple vista (en las heces o el ano en forma de granos de arroz) y otros bajo el microscopio. Pueden adquirirse al lamer áreas donde perros enfermos han defecado, mediante un huésped intermedio (al tragar una mosca o al comer una presa pequeña, como un conejo) y algunos de ellos, como los gusanos redondos, pueden afectar a los humanos.

Lo que el veterinario recomendará será hacer análisis de las heces y, en ciertos casos, análisis de sangre (si se sospecha de otras enfermedades). La mejor manera de lidiar con esto es mediante la prevención: se recomienda desparasitar a nuestras mascotas cada seis meses con un medicamento especial que prescribirá el médico veterinario. Si se sospecha de parasitación entre una desparasitación y otra, hay que acudir a consulta.

En ciertas regiones (húmedas y calurosas, por ejemplo) los bassets son propensos a enfermarse debido a los gusanos del corazón (heartworms), que son larvas de son acarreadas por ciertos mosquitos y que se adquieren por picadura del mismo, afectando las arterias de los pulmones. En este caso, el perro se vuelve letárgico, pierde apetito y tiene dificultad para respirar. Incluso el corazón puede fallar. Debes acudir de inmediato con el veterinario si se presenta un cuadro similar.

Dilatación y torsión gástrica

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Dilatación gástrica.

Por desgracia esta es una de las afecciones más comunes en el basset e incluso hay muchos casos en que han muerto. De hecho varios de los bassets de la encuesta presentaron al menos alguna vez en su vida, dilatación gástrica

Se refiere a una dilatación anormal y retorcimiento del estómago que se inicia al acumularse aire, fluido o espuma dentro del mismo. Esta hinchazón está relacionada al tragar aire así como líquido y comida pueden estar presentes y puede ocurrir con o sin retorcimiento estomacal (al alargarse el estómago, puede rotar de 90 a 360º) y provocar un desplazamiento del bazo y la compresión de la vena del abdomen, trayendo como consecuencia que baje drásticamente la presión arterial y puede ocurrir una isquemia gástrica que produzca necrosis (muerte) de la pared intestinal.

Al ocurrir la torsión, el perro no puede vaciar su estómago, ni eructar, y parece que le faltara aire (jadeos cortos) debido al dolor y a la compresión del pecho y el diafragma, los pulmones pueden dañarse o sufrir hemorragias dado que están separados del estómago por una membrana. El corazón, al verse comprometido, empieza a fallar (taquicardia) y sobrevenir un shock y la muerte si esto no es tratado o no se atiende a tiempo.

Aunque la dilatación gástrica (ver el enlace resaltado para más información) es común en perros gigantes, también puede ocurrir en perros ansiosos o que tengan el pecho amplio, como los bassets. También está relacionada al beber o comer inmediatamente antes o después de hacer ejercicio, más si este fue intenso. Algunos de los síntomas son: babeo excesivo, náusea, intento de vomitar sin resultado y distensión abdominal (abdomen hinchado, como en la foto). Ante cualquiera de estos síntomas, lleva a tu perro de inmediato al veterinario, pues es cuestión de vida o muerte y cada minuto cuenta: debes saber que si dejas pasar el tiempo, de ser una dilatación pasará a ser una torsión gástrica (el estómago se alarga y tuerce, como se mencionó arriba) y de ocurrir, las posibilidades de supervivencia bajan drásticamente.

Tratamiento de la dilatación gástrica. El veterinario hará una palpación abdominal y auscultará tanto los pulmones como el corazón. Le aplicará fluidos intravenosos, medicamentos y descomprimirá el estómago (a veces con un lavado gástrico es suficiente). En dado caso se hará cirugía para volver al estómago a su posición adecuada y para estabilizarlo. Para evitar que vuelva a ocurrir lo mismo, es posible que el estómago sea fijado a la pared abdominal (gastropexia). En casos severos en que uno de los pulmones haya sido muy dañado, se removerá (esplenectomía).

Una vez que el perro esté estabilizado y haya recibido asistencia médica, se le tomarán radiografías abdominales laterales; es posible que el médico también solicite análisis sanguíneos (bioquímica incluida), los cuales servirán para ver qué tipo de anormalidades hay presentes y que puedan influenciar en el tipo de anestesia.

Si tu basset ya pasó por un cuadro de dilatación gástrica, es recomendable que lo alimentes dándole raciones pequeñas y frecuentes (el veterinario lo indicará) y evites que ingiera grandes volúmenes de agua.

Prevención de la dilatación gástrica. Una forma de prevenir esta afección, es evitar alimentar a nuestras mascotas inmediatamente antes o después de hacer ejercicio o incluso de beber mucha agua. En ese caso, se debe dejar pasar por lo menos una hora entre el ejercicio y la comida. Los perros que comen con mucha voracidad también pueden presentar este problema, así que se recomienda alimentarlos con raciones pequeñas y frecuentes o mantenerlos bajo vigilancia constante.

Gastritis

No es que esta sea una enfermedad común en bassets, pero al menos tres de los encuestados manifestaron que sus bassets adolecen de este padecimiento. Uno de los signos más comunes de la gastritis es el vómito frecuente (por varios días) a veces con sangre, pérdida del apetito, debilidad, pérdida de peso, diarrea y melena (sangre en las heces).

La gastritis puede deberse a diversos factores, como son una dieta inadecuada (abusar de “bocados” de nuestra propia comida o comer en exceso), ingestión de cuerpos extraños, pelos, plantas, químicos, o incluso medicamentos como la aspirina. Pero también puede deberse a alguna alergia alimentaria o intolerancia al alimento que le damos, así como puede ser debida a una infección sistémica o tener un origen viral, parasitario o bacteriano (presencia de la bacteria Helicobacter pylori). En casos severos también puede ser el síntoma de otra enfermedad, como inflamación del intestino, falla renal, enfermedades del hígado, enfermedades neurológicas, problemas de la edad avanzada, hipoadrenocorticismo, úlceras o cáncer del estómago.

Jordan.

Jordan.

Tratamiento de la gastritis. El veterinario deberá realizar varios análisis para determinar el tipo de gastritis que se padece, como son bioquímica sanguínea, uroanálisis, análisis de las heces, radiografías del abdomen (que pueden incluir pruebas de contraste), prueba de parvovirus (en el caso de cachorros), ultrasonido y, en ciertos casos, endoscopía.

El tratamiento más bien es sintomático con la finalidad de restaurar o mantener el fluido y un balance de electrolitos, así como descanso del tracto gastrointestinal (no suministrar alimentos o agua vía oral durante varias horas), prescripción de antieméticos (para reducir el vómito), antiácidos y medicamentos que protejan la superficie del estómago.

La introducción de alimentos se hará de forma gradual y es posible que le prescriban una dieta especial que el médico indicará. Como siempre, se deben seguir las indicaciones del veterinario al pie de la letra, y si se observa que no hay mejora o hay otros síntomas o nuestra mascota empeora, se debe llevar de inmediato con el veterinario para otra evaluación.

Problemas del oído del basset

Otitis externa

Se refiere a la inflamación del canal auditivo externo y es común en perros con orejas largas, como los bassets. Algunos de los factores que desencadenan este padecimiento, son: infecciones por hongos, bacterias o parásitos, conformación anormal del oído, agua o aire en el mismo (por ello nunca se debe lavar el interior del canal auditivo cuando bañes a tu perro), alergias, golpes, tumores, cuerpos extraños en el oído (cuando sale a pasear, por ejemplo), parásitos, enfermedades auto inmunes, o enfermedades de la piel.

Se debe estar atentos a comezón y rascado en las orejas, sacudimiento constante de la cabeza, olor extraño o supuración del oído, dolor evidente cuando se toca el oído. Hay que acudir al veterinario quien revisará a nuestro perro y verificará en su historial médico si hubo afecciones pasadas tanto del oído como de la piel. Si hay supuración o cuerpos extraños, tomará una muestra para analizaDSC02007r al microscopio. Si hay presencia de bacterias, determinará qué tipo de antibiótico requiere.

En caso de que sean necesarias las radiografías será para evaluar la salud del canal auditivo y el hueso; asimismo, hay casos en que se sugiere hacer un análisis sanguíneo para ver si hay algún otro factor o enfermedad que contribuya a este padecimiento. En algunos casos se sugerirán análisis de la piel o de alergias para saber si existe algo que irrite a los oídos así como a la piel.

Dentro del tratamiento se recomendará la limpieza del oído con alguna solución ótica especial (sólo en casos severos se puede necesitar sedar a la mascota para hacer un lavado especial) y el veterinario nos indicará cómo aplicarla. Como ya se mencionó antes, nunca deben usarse hisopos de algodón (pueden ser contraproducentes al no sólo dañar el oído, sino al pasar la infección más adentro del canal auditivo). En caso de que nuestra mascota esté tan adolorida que nos quiera morder, será necesario que el mismo veterinario aplique la solución o que necesitemos ponerle un bozal a nuestro orejón.

Dependiendo de qué cause la otitis, algunos tratamientos incluyen también medicamentos a base de esteroides para reducir tanto el dolor como la inflamación, antibióticos, antifúngicos o antihistamínicos (en caso de que la causa de la otitis sea una alergia). Como medida preventiva, se recomienda limpiar periódicamente los oídos (ver la sección aseo y baño del basset) y secar las orejas perfectamente bien después bañarlo o después de haberse metido a un río, alberca o lago.

Continúa en el siguiente post.

© Mayra Cabrera, Derechos Reservados

Nota importante. Esta Guía es de mi autoría y fue originalmente publicada en el foro argentino de Yahoo Grupos “Basseteros sin Fronteras”, el cual ya no está vigente; posteriormente se publicó en la página de CAESPA, AC, la cual ya no existe y donde podía incluso descargarse como PDF con fines educativos. Es por ello que decidí publicarla en mi blog. No se permite su reproducción parcial ni total salvo mi consentimiento expreso, esto debido a que en diversas ocasiones han plagiado mi trabajo e incluso ha sido utilizado por criadores de traspatio. Por su atención, conocimiento y comprensión a esta nota, gracias.

3 comentarios leave one →
  1. 8 mayo, 2015 08:34

    es eso normal en los sabuesos?

  2. 8 mayo, 2015 08:31

    es normal ver supuracion en la nariz del basset? y con olor desagradable?

    • 8 mayo, 2015 09:42

      Es normal que haya una secreción transparente, que limpia y lubrica el conducto nasal, pero si es verdosa, amarillenta, o como mencionas, tiene un olor desagradable, llévalo al veterinario porque podría ser desde una enfermedad del tracto respiratorio hasta un síntoma de alguna otra enfermedad viral. Saludos.

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