Skip to content

“Penny, la de los pits”

21 agosto, 2015

Hablar de Penélope Hoyo no es fácil, primeramente porque es difícil resumir todo lo que ella era y brindó, y porque duele mucho aceptar el hecho de que ha trascendido. Hace unos pocos días, en una pausa del trabajo, leí en redes que el fin de semana pasado había partido… algo difícil de asimilar cuando días antes todavía bromeamos sobre la última foto que subió a su perfil, donde aparecía sonriente como siempre, al lado de Copito, un perrito chihuahueño que había rescatado de condiciones terribles, junto a otros perros, de un criador de traspatio.Penny

Los últimos años para nadie era un secreto que su salud decaía y ella misma contaba detalles de sus padecimientos, casi siempre con buen humor y sobre todo, con esa vena literaria que siempre tuvo. Después de padecer de cirugías, infartos, otros males y recaídas, era casi un milagro verla resurgir cada vez más fuerte, valiente y alegre. Penélope parecía invencible.

Penélope Hoyo, mi colega

A Penny la conocí hace varios años, en una ocasión que vino a mi ciudad y esa vez le ayudé a albergar (con mis veterinarios) y a encontrarle casa a una perrita que había rescatado. Era una mujer llenita, con una sonrisa constante en los labios, pero sobre todo con una chispa permanente de vitalidad y alegría en sus enormes ojos verdes, que revoloteaban, siempre inquietos e interesados en su alrededor. Desde entonces manteníamos contacto y nos reencontramos en la escritura, así como en el proteccionismo animal, y también en el amor hacia los bassets (también rescatados, como los míos, no podía ser de otra forma). Así que en algún momento y por todo lo anterior, comenzamos a llamarnos mutuamente, “colegas”, que se derivó en un cariñoso “cole”.

Nunca entendí de dónde sacaba tantas fuerzas para llevar las riendas de un albergue, el Hogar Temporal Tres Marías (cuya sede ya no es ahí y ha cambiado al menos dos veces), para rescatar a tantos animales desamparados y maltratados, para buscar siempre soluciones donde otros veían complicaciones y problemas, para llevar a cabo ese sueño que todo proteccionista tiene y que es lograr, en la medida de lo posible, que su albergue se vuelva autosustentable: esto lo logró mediante el spa canino que fundó, así como poniendo a la venta artículos para el cuidado de mascotas, y eso sí, que fueran productos ecológicos.Penélope Hoyo jun 2014

Pero en realidad sí lo sé: ella amaba profundamente a su familia mixta, conformada por humanos y animales; no sé cómo, pero se daba el tiempo de estar con su esposo, de asistir a reuniones familiares (adoraba a sus sobrinos) y para acudir a marchas y eventos animalistas, sin dejar de lado la prioridad de sus amados perros, tanto propios como rescatados. Y por si fuera poco, llevaba un blog para entender y educar tanto a personas como a nuestros “perros familiares”, porque aparte de todo, era entrenadora y etóloga canina.

Poquísimas veces estuvo realmente triste, frustrada o se dio por vencida. Aun en esos momentos en que se desahogaba escribiendo, terminaba por bromear o por levantarse ella misma el ánimo con sus comentarios y magníficos escritos. Debo confesar que llegó a fastidiarme leer, los últimos meses, que había tenido alguna recaída y que de alguna forma estaba relacionada con algún esfuerzo que había hecho… “¿Por qué no se cuida más?”, pensaba yo, pero la verdad es que por dentro sentía temor, el mismo temor que sabía ella ocultaba: se le estaba terminando el tiempo y por eso lo aprovechaba profunda y verdaderamente.

Penny vivía con intensidad cada momento, y además le gustaba compartirlo con todos. Ella podía asombrarse tanto de contemplar las gotas de lluvia en la ventanilla de su auto, como de esos milagros de los que formaba parte, como el que describió a continuación:

“Hoy me levanté con la acostumbrada disposición a la vida. Pero a media mañana la luz en el cenit se me metió en el alma convirtiéndose en un tornado, virtuoso en poder de elevación, hecho de ternura apasionada, sí, un sentimento de gozo, alegría, empatía y fascinación que se hace nudo en la garganta…no tengo ya más palabras… Me hizo correr gritar, saltar, deliberadamente reír desde cada célula: Piano, el pitbull que tiene conmigo varios meses de terapias y esfuerzos, ¡volvió a caminar sin su carrito, a caminar y a jugar!Penélope Hoyo niña
Corrí, subí dos pisos, desperté a mi marido, y le dije “¡Ven, tienes que ver lo que está haciendo Piano!”. Corrí escaleras abajo y le lancé su pet-juguete-de-perro-pobre y él lo atrapó en el suelo, lo llevó al aire y detrás de la alegre espiral: era él,  Piano, ¡sin carro!… Amigos, son los mejores 15 minutos de lo que va del mes, cortos 15 minutos, pero vaya, ¡Qué hermosos 15 minutos!”
“¡Que vivan los pits del mundo!”
De todos los perros, los pibulls eran los perros que más dedicación les había dado Penny. La razón es sencilla, porque son perros que lamentablemente y debido a gente sin escrúpulos, de ser el perro de familia por excelencia, el maltrato, uso en peleas y terribles accidentes e incidentes los han estigmatizado. Siempre que había un pitbull en desamparo, Penny veía cómo, pero lo rescataba y rehabilitaba, buscando siempre, cuidadosamente, los mejores hogares para evitar que volviera a caer en las manos equivocadas, y por eso se volvió su cuidadora oficial, haciendo una promoción positiva de la raza y destacando sus cualidades.
Por supuesto que no era la única raza que ayudaba: sin distinguir su origen, Penélope Hoyo ayudaba de la forma que fuera posible a perros en desamparo, criticando a aquellos que se cruzaban de brazos o que decían que era mejor la eutanasia… algo de lo cual estaba absolutamente en contra cuando se trataba de un animal que merecía una segunda oportunidad.
Por otra parte, esta mujer bajita y en un tiempo llenita, no tenía reparos en enfrentarse a cualquier tipo malencarado, criador de traspatio, para discutir con él y de ser posible, conseguir que le decomisaran a los cachorros que exhibían en inmundas y reducidas peceras, de acudir a lugares donde pocos se atreverían a entrar y donde tenían animales hacinados, de ensuciarse para rescatar, ayudar y apoyar a compañeros de causa…
Y con todo, sé que solamente estoy mencionando algunas pocas cosas que hizo, porque ahora que leo las decenas y decenas de mensajes que han dejado en su muro de Facebook, es increíble la cantidad de personas agradecidas hacia sus enseñanzas, asesoría, adopciones bien logradas… gente a la que cambió la vida gracias a los animales que adoptaron.Penélope Hoyo 2014
Entonces, es difícil ver que el tiempo en este plano se agotó y que ella hubiera querido hacer, como mínimo, un millón de cosas más. Con todo, es una labor que no ha terminado, sino que es un legado que perdura, no solamente en su amado albergue (que pese a que hubo tiempos difíciles, nunca cerró y siempre buscó oportunidades en la adversidad), sino que está presente su valioso ejemplo, su alegría, su amor, sus hermosos escritos, sus amados perros que, aun en sus últimos momentos, encargó a su esposo, su albergue que tiene que seguir funcionando con ayuda de todos, y claro, su cálida sonrisa, sus palabras de aliento que dio a otros y el gran ejemplo a seguir.
Penny, colega, gracias por meternos a tantos en tu vida y en tu corazón. Sí, que vivan los pits del mundo, y también todos los demás perros, y sobre todo, que viva tu legado por siempre.
Las casualidades no existen: Penny trascendió en el Día de San Roque, un santo francés, patrono no solo de los enfermos, sino de los perros. Y no dudo ni un segundo que en ese otro plano, fue esa niña de traviesos y hermosos ojos verdes, recibida por muchos agradecidos perros…
Anuncios
3 comentarios leave one →
  1. Miriam Castro permalink
    8 febrero, 2016 13:52

    Ahora entiendo porque, en mi constante busqueda por contactar a Penelope, no me fue posible… que tristeza de noticia!

    Ante esto, me quedo como al principio, en la busqueda de ayuda, uds me pueden apoyar en contactar a un etologo canino???

    Saludos

    Miriam

  2. adela permalink
    22 agosto, 2015 22:11

    Gracias Penny por todo!!!

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: